Al hablar de economía nos podemos encontrar con el sector público y el sector privado, pero junto a ellos está también el denominado tercer sector. Aunque a priori parece que no es tan conocido, en realidad todo el mundo ha oído hablar de él.

 

Qué es el tercer sector

Con esta denominación se hace referencia a ese sector de la economía compuesto por entidades sin ánimo de lucro. No reparten los beneficios entre sus propietarios o accionistas, sino que directamente los reinvierten en la propia entidad para poder seguir trabajando en el cumplimiento de sus objetivos. Dentro de él se encuentran entidades como ONG y fundaciones.

 

¿Qué perfiles profesionales necesita el tercer sector?

Es habitual identificar Organizaciones No Gubernamentales con actividades de voluntariado. Es cierto que los voluntarios hacen un gran trabajo colaborando en ámbitos tan diversos como el cuidado del medio ambiente, la integración o la salud.

Los voluntarios ayudan a las empresas del tercer sector a conseguir sus objetivos, pero estas organizaciones también necesitan contar con una plantilla propia de trabajadores que se encarguen de todo lo relacionado con la gestión de la organización.

 

 Directivos

Toda ONG o Fundación necesita tener un equipo directivo. En este caso el perfil profesional deseado está claramente orientado hacia el liderazgo social.

Mientras que en el ámbito formativo se enseña a los futuros directivos a perseguir el beneficio económico como principal objetivo, en el tercer sector es diferente. Se buscan directivos que sean capaces de asumir retos y de liderar equipos de trabajo, pero orientados siempre a una perspectiva más social.

 

Coordinadores de proyectos

Es uno de los perfiles más importantes en este sector. Al coordinador de proyectos le corresponde buscar áreas en las que pueda operar la empresa, crear planes de actuación, distribuir los fondos y organizar el trabajo entre voluntarios y trabajadores de la entidad para conseguir el objetivo fijado.

Debe ser personas con una gran capacidad de organización, proactivas y con alto grado de empatía para relacionarse tanto con sus superiores como con sus subordinados. Además, es recomendable que sepan manejar bien las nuevas tecnologías de la información para buscar proyectos y posibles fuentes de financiación.

 

Captadores de fondos

Las empresas del tercer sector no desarrollan una actividad lucrativa, por lo que deben buscar otras alternativas para conseguir recursos económicos.

Su principal fuente de ingresos son las aportaciones realizadas por empresas y particulares. De ahí que el papel del captador de fondos sea tan importante.

Estos profesionales deben tener una vocación claramente comercial y ser capaces de relacionarse con diferentes perfiles de personas. También deben ser buenos comunicadores y tener nociones de marketing.

 

Profesionales cualificados para alcanzar el éxito

En definitiva, las empresas del tercer sector necesitan trabajadores bien cualificados, que sean flexibles y tengan una buena capacidad de adaptación. Pero además, es conveniente que todos aquellos profesionales que quieran desarrollar su vida profesional en este tipo de entidades tengan motivación e implicación emocional con el objetivo que persigue la organización.

A mayor implicación de todos los que forman parte de la ONG o la Fundación, mayores posibilidades tendrá esta de alcanzar sus objetivos.

 

 

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