Lucila de la Barrera

Consultora Senior Evaluación y Desarrollo de Competencias

He leído últimamente varios artículos sobre el talento o sobre cómo será el perfil de los trabajadores que buscarán las organizaciones después del COVID_19. Ciertamente ya hace varios años que se estaba dando una vuelta a este tema, ya que el impacto de la tecnología y la automatización en el entorno laboral ya era un hecho, pero ahora quizás, donde lo digital y el teletrabajo se han instaurado en nuestros hogares de una forma repentina, de una forma más obligada.

La pregunta sería entonces, ¿qué competencias deben de tener ahora los trabajadores? ¿ Han cambiado? Seguro que no, pero que se requieren además otras, seguro que si. El desarrollo digital ha traído consigo nuevos empleos, nuevas generaciones de empleados y cambios sin precedentes en las organizaciones. Y sí, quizás el COVID-19 haya hecho que en muchos casos, este cambio, ha venido para quedarse.

Estamos ante una crisis, que puede traer consigo, revolución en todos los aspectos, incluido el de las soft skills, pero también ante un amplio abanico de oportunidades para desarrollar el talento interno que transformará las organizaciones y las industrias del futuro. El World Economic Forum estima que para el año 2025 la tecnología se ocupará de desarrollar más del 50% de las tareas de los profesionales. Ante este futuro, todos los empleados de las empresas deben focalizarse en el desarrollo de las habilidades tradicionales pero teniendo muy presente las habilidades más digitales.

Estas son algunas de las competencias y habilidades que los profesionales del futuro deberían desarrollar desde el 2020:

1. Impacto

Saber comunicarse de manera efectiva ayuda a crear y transmitir una argumentación sólida y persuasiva, adaptando el discurso a las necesidades y expectativas del interlocutor. La asertividad, el storytelling, empatía… son algunas de las habilidades que los profesionales pueden aprender y entrenar para mejorar la efectividad de su comunicación tanto verbal, como no verbal. Ahora que el mundo se ve desde una pantalla esta comunicación es esencial y hacer de una vez por todas que las comunicaciones no sean interminables y aburridas.

2. Influencia sin jerarquía

Saber adaptarse a entornos nuevos, cambiantes, motivar …sin estar presente es algo que sí o sí tendrán que tener los líderes del futuro. Liderar en entornos de incertidumbre, dónde se acaba el presencialismo y el control constante; será una habilidad clave en los líderes de nuestras organizaciones.

3. Gestión de la diversidad

Combinar las habilidades ‘soft’ y tecnológicas, es el mix perfecto al que tendrán que enfrentarse los trabajadores. Para operar en distintos entornos culturales en un mundo conectado, los profesionales necesitarán una gran capacidad de adaptación a las circunstancias cambiantes y ser capaz de detectar y responder a los nuevos contextos. Esta diversidad será el motor de la innovación.

4. Inteligencia emocional y social

Conectar con los demás de manera directa y profunda para detectar y estimular reacciones e interacciones deseadas. Las organizaciones valoran a los profesionales que evalúen rápidamente las emociones de quienes los rodean y, en consecuencia, adapten sus palabras, el tono y los gestos. Ahora resulta crucial, ya que los trabajadores deben colaborar y construir relaciones con grandes grupos de personas en contextos diferentes y totalmente cambiantes.

5. Creatividad

Desarrollar tu capacidad de afrontar los retos y problemas que tu día a día te plantea de forma creativa. Hacer frente a cualquier reto, contar con una mentalidad de desarrollo y apostar por el aprendizaje constante. Alcanzar esta excelencia supone desarrollar la curiosidad y la voluntad de aprender más allá de lo que aportan varios años de formación reglada.

6. Pensamiento crítico

Tomar decisiones con sentido, que ayudan a crear una visión única y crítica para la toma de decisiones. El computational thinking –pensamiento computacional– está relacionado con la capacidad para traducir grandes cantidades de datos abstractos y comprenderlos.

7. Impacto mediático

Estar preparado para evaluar el contenido que procede de los distintos canales de comunicación y utilizarlos como un elemento de persuasión. La explosión del número de usuarios que intervienen en los social media, los vídeos, blogs y podcast, dominan nuestra vida social y laboral. El uso de estas nuevas formas de comunicación aumentará dramáticamente en la próxima década.

8. Gestión de la información

Discriminar la información en un mundo rico en datos procedentes de distintos canales supone una sobrecarga de conocimiento. Los trabajadores deberán desarrollar su capacidad para estructurar, clasificar y etiquetar la información para elevarse por encima del ruido que todo ello genera, si quieren ser eficaces y tener un lugar en el mundo que viene. Los bulos, los miles de mail están a la orden del día.

9. Equipo virtual

En un mundo donde los equipos virtuales serán lo habitual, se tendrá que desarrollar la capacidad de trabajar de forma productiva en solitario, a la vez que demostrar que se está presente y se participa en las decisiones. Las nuevas plataformas virtuales ya incluyen juegos que promueven la participación. Se trata, en definitiva, de transformar lo virtual en un espacio extremadamente sociable.

Estas competencias serán las que tendremos que empezar a evaluar en nuestros trabajadores si queremos tener éxito asegurado. Tendremos también que ir pensando en cómo evaluar estos comportamientos en remoto y cómo desarrollar programas formativos específicos. En ello estamos.

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